Cuando hablamos de rutina muchas veces nos imaginamos algo rígido, como una estructura cuadriculada. Eso fue precisamente tuve que desaprender en este camino. Hoy, tras 6 años de acompañar a mi hijo Connor desde la gestación hasta el día de hoy, he aprendido que la verdadera rutina es una que abraza y da paz. Y ahora te lo comparto.
Antes de aprenderlo, sentirlo y ponerlo en práctica, mi día se llenaba de listas interminables por hacer. Intentaba mantener un ritmo bajo la autoexigencia extrema: la casa limpia y organizada, mi hijo con actividades dentro y fuera de casa, y yo tratando de cumplir al 100% con la alimentación y el ejercicio. Al final solo lograba colapsar. Vivía constantemente agotada donde la rutina debía ser ajustada constantemente, simplemente porque no lograba sostenerla por más de 3 días.
En la actualidad hijo ya tiene una rutina más establecida. Esto no quiere decir que sea perfecta, todavía hay noches en las que se levanta a mitad de la madrugada, moja la cama o se pasa a dormir a la mía. La gran diferencia en el transcurso de estos 6 años es que aprendí a fluir con ello ya buscar mi propio espacio. Si deseo avanzar en mis proyectos antes de que la casa se despierte, me programo para levantarme a las 5:00am de la mañana, Con eso, si mi familia se despierta a las 6, yo ya habré tenido una hora completa para mi. El secreto está en elegir desde la noche anterior cuál será tu prioridad al despertar; así, evitas las distracciones y aproveches el silencio antes de que el día comience.
Recuerda que solo tiene una hora, no te satures intentando realizar muchas cosas a la vez, el secreto está en elegir una. Puede ser tomarte un Té en silencio, sumergirte en una buena lectura, ducharte tranquila, escuchar algún podcast inspirador o hacer algo que verdaderamente te guste. Cuando eliges enfocarte en llenar tu propio tanque primero no importa si tu Familia se despierta antes o después, tu ya vas a estar completamente recargada y lista para dar lo mejor, recuerda que cuando Mamá está bien, todos en el hogar están bien, te lo dice alguien que al principio solo se saturaba al querer hacer muchas cosas y todo al tiempo, y si, llegaba constantemente la frustración.
Cuando mi hijo se levanta, nuestro día comienza desde la conexión: Un beso, un abrazo, ir al baño, tomar agua y un momento para la lectura de la Biblia. Después elegimos juntos que actividad realizar antes de ir a preparar el desayuno. La clave aquí está en evitar distracciones, tú debes proteger ese espacio para conectar con ellos, invitarlos a participar y realizar las actividades en equipo. Claramente muchas veces toca negociar; es un proceso en he trabajado desde que comenzó a gatear suena curioso, pero así es a hoy en dia el ya hace su cama, pone la loza, y después de comer levanta la losa el adulto pone jabón y el enjuaga, pone la ropa sucia en la lavadora. Por supuesto, todavía hay días en los que debe guiarlo y decirle ”Hijo, vamos a recordar”; pero el tener hábitos ya establecidos nos devuelve la paz a todos.
Para resumir y empezar a ver el cambio en tu hogar, te invito a recordar estos dos pasos esenciales:
- Paso 1: Desde la noche anterior, elige conscientemente qué prioridad vas a realizar antes de que tu casa despuerte.
- Paso 2: En cuanto tus hijos se levanten, conecta con ellos a través de una lectura, juego o alguna actividad que ambos disfruten.
Esta hermosa combinación entre tu espacio y la conexión con ellos es el gran secreto para lograr fluir en continuidad y paz durante la mañana.
! Gracias por leerme y acompañarme en este espacio !
Escribeme en contacto, me encantaría conocer tu experiencia ¿En qué etapa de la Crianza estas? ¿Cual de estos dos pasos sientes que te cuesta más llevarlo a la acción a hoy en día?
Te leo con todo mi cariño y atención en los comentarios!
Te abraza
Cata Forero!